En Galicia se revoca la condición de heredero si es ex cónyuge

 

CASACION 33/18

SENTENCIA 20/2019

Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) 

 

El TSXG ha dictado en esta sentencia, la revocación de la institución de heredera de una ex-mujer en Testamento Abierto notarial, y por ende le impide el acceso a la herencia de su marido fallecido porque se encontraban separados en el momento de la muerte. El esposo, tuvo antes de fallecer, 2 parejas conocidas.

Lo que establece el TSXG, es dejar claro lo que nuestra Ley de Derecho Civil de Galicia establece en su art. 208, ya considera que los testamentos en favor de los cónyuges son ineficaces cuando en el momento de fallecer estén separados o divorciados, legalmente o de hecho.

Artículo 208 LDCG.

Salvo que del testamento resulte otra cosa, las disposiciones a favor del cónyuge no producirán efecto si al fallecer el testador estuviera declarada judicialmente la nulidad del matrimonio, decretado el divorcio o separación, o se encontraran en trámite los procedimientos dirigidos a ese fin. Tampoco producirán efecto en los casos de separación de hecho entre los cónyuges.

El testamento, del marido, parece que no da lugar a dudas ya que la razón por la que se nombra heredera, a la mujer, es esa simple condición.

Así, los magistrados destacan que, una vez que los cónyuges se separaron de hecho, en 2012, y la muerte se produjo 2015 (sin haberse reconciliado). Con esta separación quedó directamente privada de causa o motivo para ser heredera.

El TSXG precisa en la sentencia que, salvo que se especifique en el testamento que aún en los supuestos de ruptura o crisis matrimonial el cónyuge es el heredero, esta disposición quedará sin efecto en esos casos.

La Sala subraya que la ineficacia es directa en Galicia, al contrario de lo que ocurre en el Código Civil, donde solo un nuevo testamento deroga el anterior y sus disposiciones.

Pero la sentencia, no debe extrañarnos a los letrados gallegos, puesto que el artículo a debate es claro, si la única condición para ser heredero es ser cónyuge, esta decae si se rompe. Ahora bien, subsistiría si en la institución de heredero, apareciese exclusivamente el nombre del cónyuge sin hacer referencia a esa condición (por ejemplo) o se incluyese una cláusula, que recogiese la vigencia de la condición a pesar de la ruptura. En este caso, sobra decir que, de seguir siendo heredero, no sería con las bonificaciones fiscales de ser cónyuge.

Todo lo explicado lo reafirma la sentencia analizada, aunque desde mi perspectiva y complejo de la sentencia, es determinar cuándo hay separación de hecho.

La AP de A Coruña, saca la custodia a un padre por dejar a su hijo continuamente al cuidado de los abuelos (sus padres).

La Audiencia Provincial de A Coruña, en la SAP 52/2019, de 7 de febrero, Rec. 483/2018, otorga la custodia exclusiva a la madre de un menor que alegó en Modificación de medidas, que su exmarido dejaba a los abuelos paternos el cuidado de su hijo.

La Sala confirma la sentencia dictada ya en primera instancia que estimó la demanda de y acordó atribuirle la guarda y custodia del hijo menor.

La sentencia desprende 2 ideas importantes;

1.- La desatención continuada en cuidados directos al hijo.

2.- La expresa alteración de las circunstancias de cuando se habían acordado las medidas.

Se considera que se ha producido una alteración sustancial de las circunstancias tenidas en cuenta en su día por cuanto, tras dictarse sentencia en el anterior procedimiento donde se trató la guarda y custodia y alimentos del hijo, en la cual se había establecido un sistema Guarda y Custodia compartida, ya que se considera (sin duda para el tribunal) que ha quedado demostrada la desatención del padre respecto al cuidado hacia su hijo, siendo los abuelos paternos quienes vienen realizan dicha función, cuidándolo y teniéndolo en su compañía.

Con todo esto, tampoco hay que estar preocupados, la sentencia, diferencia entre casos puntuales o por situaciones de ayuda de la familia, y la dejadez… y que no sean los abuelos u otro familiar quienes se encarguen directamente de cuidar al menor.

Las funciones parentales que corresponden al padre/madre, y son de obligado cumplimiento, no pudiendo exonerarse de las mismas por considerar que el menor está bien cuidado por sus abuelos.

Este incumplimiento por el padre de sus obligaciones es lo que justifica la apreciación de un cambio sustancial de circunstancias. Y debiendo prevalecer el superior interés del menor, la sentencia destaca más indicios tales como que el padre no había ido a preocuparse al centro escolar del niño para autorizar un apoyo individualizado necesario.

En consecuencia, la Audiencia no considera cumplidos los deberes de cuidado y atención del padre a través de los abuelos paternos y califica la desatención de dicho progenitor como una alteración de circunstancias importante, permanente o duradera y no coyuntural o transitoria, y que no se había tenido en el momento de establecimiento del régimen de custodia compartida, por ende sentencia la atribución de la custodia del hijo menor a favor de la madre, estableciendo un régimen de visitas, un cuadro de vacaciones, y la obligación al padre de abonarle en concepto de pensión por alimentos la suma de 200.-€ mensuales.

El Tribunal Supremo se abre a aceptar como causa de extinción de la pensión de alimentos, la falta de relación manifiesta con el progenitor siempre que sea exclusivamente imputable al hijo mayor de edad.

 (STS 104/2019, de 19 febrero)

 

Estamos ante un procedimiento de modificación de medidas a instancia del padre, se solicitaba la extinción de la pensión alimenticia de los dos hijos mayores de edad (25 y 20 años respectivamente) por tres razones:

  • por disminución de la capacidad económica;
  • por falta de aprovechamiento en los estudios;
  • por nula relación personal del alimentante con el alimentado

1ª Instancia, la sentencia rechaza las dos primeras razones (que por otro lado son las típicas en estos casos) para la extinción de la obligación de prestar alimentos. en cambio, sí acoge la última tras declarar el total desapego de los hijos con el padre, con el que no hablan y al que no ven desde bastantes años, sin interés alguno en hacerlo.

Esta sentencia, dispone que siendo la negativa a relacionarse con el padre una decisión libre que parte de los hijos mayores de edad, se considera impropio que subsista la pensión a favor de los alimentistas por cuanto que se estaría propiciando una suerte de enriquecimiento injusto a costa de un padre al que no quieren ver, ni saber de él.

2ª Instancia, Recurso de Apelación. Convalida la sentencia desestimando el recurso.

3ª Instancia; A continuación, recurrió ante el Tribunal Supremo alegando interés casacional que, fue apreciado por la Sala a efectos de fijar jurisprudencia sobre la materia.

El Tribunal Supremo acude, en sus razonamientos, para finalmente estimar el recurso y mantener la obligación de pago de la pensión alimenticia, al hecho de que la extinción de la obligación de tal obligación está relacionada con la concurrencia de causa de desheredación (artículo 152.4º). Afirma que la cuestión a resolver es si la conducta que tenga un hijo mayor de edad hacia su progenitor puede, en función de su intensidad, amparar que se extinga la pensión alimenticia que recibe de él, o ha de seguir manteniéndose ésta. Si la causa es una de las previstas para la desheredación no cabe duda de que se extingue la obligación, por aplicación del artículo 152.4.º CC, en relación con el artículo 853.2.º CC.

Dispone el TS, para apreciar si existe causa de extinción de la pensión la prueba de que la falta de relación manifiesta entre padre e hijos, sobre la que no existe duda, era de modo principal y relevante imputable a éstos. Considera que no se ha establecido así en la sentencia recurrida y, en consecuencia, casa dicha sentencia y mantiene la obligación del pago de la pensión. Por ende, de forma principal y relevante, imputable al hijo. Y la interpretación será restrictiva y la prueba rigurosa.

Lo relevante de esta sentencia, tal y como avancé es que, se abre la posibilidad de que, si se acredita que el desapego de los hijos es imputable exclusivamente y sólo a estos, se puede proceder a la extinción de la obligación alimenticia.

Por último, no olvidemos que en caso de hijos mayores hay que tener presente el art. 149 CC, según el cual el alimentante puede satisfacerlos, a su elección pagando la pensión que se fije, o recibiendo y manteniendo en su propia casa al que tiene derecho a ellos. De ahí que, si ejerce dicha opción, será el alimentado, el que tiene carga probatoria acerca del hecho de que la convivencia no sería posible por causas imputables al progenitor.

Aun así, la sentencia nos deja, siempre según mi opinión;

Una interpretación muy abusiva del art. 93 CC ya que permite que se continúen prestando alimentos a través del otro cónyuge a hijos mayores de edad respecto de los que se acordó el pago de pensión (cuando aún eran menores). Y no se habla, de que los alimentos tendrían que recibirlos directamente el hijo mayor de edad.

Cuando queden acreditadas las causas de la falta de relación, es claro que -al menos en las instancias- la carga de la prueba sobre la realidad de dichas causas ha de recaer sobre los hijos, que son los que se niegan a ver al padre, aunque para asegurarse de la estimación de la demanda, tiene que hacerlo el que pretende la extinción.

Si bien se abre una puerta, la prueba será esencial, incluso me atrevo a decir difícil de probar, esa falta de trato por culpa exclusiva del alimentado.

un saludo,